Pedro Hernando González Sevillano PhD

 

 

Los Soldados Negros, ¿Dónde están?   AQUÍ

Lección 1

11 de mayo del 2020

LOS SOLDADOS NEGROS, ¿DÓNDE ESTÁN?

Resulta indignante el contenido y la intención de estas fotografías donde el ejército colombiano le rinde homenaje a los Héroes de nuestra independencia en la conmemoración del Bicentenario del magno acontecimiento, pero, inexplicablemente (¿?), deja por fuera a los que también entraron al campo de batalla con fuerza, con ardor y valentía, negros, mulatos y zambos, identificados peyorativamente como “ejército de las castas”. ¿Cuál es la intención?, ¿Por qué se quiere ocultar lo inocultable?; ¿Discriminación racial, Exclusión social, Xenofobia o por el temor a dañar el decorado?

Solo unos pocos datos, entre tantos, para argumentar el justo reclamo:

• Septiembre de 1816. José de San Martín pide al Director Supremo de las Provincias Unidas de Suramérica 10.000 negros esclavos o manumitidos.
• Junio 2 de 1816, Simón Bolívar, desde Carúpano, Venezuela, decreta el Primer Estatuto-Ley de Libertad para los esclavos y familias de quienes se incorporen a la guerra de independencia y los castigos para los que no atendieran el llamado.
• Julio 25 de 1819, Simón Bolívar en la Batalla del Pantano de Vargas a Juan José Rondón, “Coronel, Salve usted la Patria” … y la salvó. Rondón era negro.
• Febrero de 1820, Simón Bolívar le ordena a Francisco de Paula Santander el envío de 8.000 esclavos sacados de las provincias de Antioquia, Chocó y Popayán.
• Diciembre 9 de 1824, Batalla de Ayacucho. 270 negros llevados por José María Córdoba desde las minas del río Andágueda, Chocó, le dieron el triunfo al Mariscal Sucre y obtuvieron reconocimiento y su libertad.
• Para la Campaña Libertadora de 1819, Alejandro Petión, Presidente de Haití, por segunda vez, le dio a Bolívar: 7 barcos, 4.000 fusiles con bayoneta, 15.000 libras de pólvora, 15.000 libras de plomo, pedernales para fusil, víveres, dinero en efectivo y 3.500 hombres (1,500 eran negros).

¿Qué se hicieron estos 200000 soldados negros?

De igual manera, resulta cuestionable el silencio de los eruditos frente a esta agresión a la rigurosidad histórica. El color distinto de la piel no puede ser un estigma a la hora de hacer el balance de aportes a la nacionalidad colombiana y americana.

Un estudiante de uno de mis cursos de Historia de Colombia en la Universidad Santiago de Cali comentaba que cuando prestó el servicio militar indagaba con curiosidad sobre la ausencia de oficiales negros, la respuesta que encontró fue “los negros deterioran la foto del ejército. Ojalá esta no sea la causa de este justo reclamo.

Indudablemente, la participación de negros, mulatos y zambos en las guerras de independencia es una realidad indiscutible, entonces, ¿cuál es la razón que aduce el Ejército de Colombia para excluirlos del pedestal que merecen todos los héroes de la Patria?

 

Lección 2

17 de mayo del 2020

LOS SOLDADOS NEGROS, ¿DÓNDE ESTÁN?

La afrenta a la rigurosidad histórica que generó el informe anterior es solo el punto de partida del justo reclamo al Derecho a la Igualdad Histórica en la construcción del Estado-Nación, derecho conculcado y mancillado impunemente por la historiografía tradicional y sus seguidores. Hay elementos de fondo.

La Ley 1874 de diciembre 27 de 2017, obliga la enseñanza de la Historia Patria en todas las instituciones educativas y en todos los niveles educativos del país. La Historia de Colombia, como materia autónoma, se desintegró, o mejor, se diluyó dentro de las Ciencias Sociales y desapareció del pensum académico desde hace 36 años generando graves y negativas consecuencias en la formación de la identidad y la nacionalidad colombianas, reducidas hoy escasamente a la camiseta amarilla de la selección de fútbol.

Preocupan los interrogantes que se producen frente a esta nueva realidad: ¿cuál historia?, ¿la tradicional, sesgada, excluyente y falsa?, ¿quién la va a enseñar?, ¿cuáles son los libros y las fuentes bibliográficas?, ¿los ya existentes? Esta situación no es tan sencilla como aparenta porque se trata de la construcción de un nuevo país, de un nuevo ciudadano con identidad propia, respeto y admiración por su patria y por su historia común, forjada por una amalgama de pueblos y culturas que, en simbiosis admirable, le dieron nombre y significado a lo que hoy llamamos Colombia, una patria realmente pluriétnica y multicultural, cuya verdadera fortaleza radica en su diversidad.

No olvido la pregunta que me hizo un niño en Iscuandé, población de la costa nariñense: ¿”Profesor Pedro, es que nunca hubo conquistadores negros ni héroes negros”? Le respondí, con el alma compungida: “Claro que sí los hubo y muchos, desafortunadamente el color diferente de su piel les negó su derecho a ocupar el pedestal que les corresponde. Estamos tras las huellas de esos hombres y mujeres que desde hace más de quinientos años llegaron a estas hermosas tierras, muchos de ellos no eran esclavos, eran libres”

De igual forma, resulta preocupante y, por qué no decirlo, indignante, la actitud indiferente, pusilánime y cómplice de alcaldes y autoridades regionales y locales. No se inmutan ante este llamado urgente y orientan sus acciones solamente a procesos “productivos y lucrativos”, ignorando los insoslayables y reflexivos dichos populares de catastróficas consecuencias: “la casa no se puede empezar por el techo” y “pueblo que desconoce su historia está condenado a repetirla”. Ojalá, jamás un niño de la región vuelva a formular esa pregunta. Viva el Pacífico, ¡Carajo!

Juan Carlos Castro Baños  Mg.

Lección 1.

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